Skip to main content

Habakkuk Rejoices in the LORD

A History project: to make your own modernized version of Habakkuk's prayer!

Habakkuk Rejoices in the Lord

Though the fig tree should not blossom,
    nor fruit be on the vines,
the produce of the olive fail
    and the fields yield no food,
the flock be cut off from the fold
    and there be no herd in the stalls, 
yet I will rejoice in the Lord;
    I will take joy in the God of my salvation.
God, the Lord, is my strength;
    he makes my feet like the deer's;
    he makes me tread on my high places.

To the choirmaster: with stringed instruments.

Habakkuk 3:17-19, ESV

Though my dog bear no puppies,
Nor my car's tank abound with gas,
the bread in the toaster burn
and my hair frizz like a porcupine,
the water be cut from our house
and there be no eggs in the fridge,
yet I will rejoice in the LORD;
I will take joy in the God of my salvation.
GOD, the Lord, is my strength;
he makes my feet like a Ferrari;
he makes me tread on my parachute.

To the worship leader: with synthesizer

:)

Comments

Más Vistos

Recomendaciones de Libros

Esta es una lista de libros que recomendaría para impulsar el hábito de la lectura. Para los más chicos incluyo libros de ficción que ayudarían a crear ese interés. Pero para los más grandes sólo presento los más clásicos o libros de reflexión y aprendizaje, ya que hay muchas series y crónicas de ficción/entretenimiento. A todos nos gusta leer, sólo tenemos que encontrar el libro perfecto. No existe tal cosa como tener demasiados libros   Para Pequeños Lectores Empezando a Leer Bizcocho, De la serie: Ya sé Leer, Editorial Rayo Camilón Comilón, Ana María Machado Biografías Fanny Crosby: Queen of Gospel Songs-  Rebecca Davis  Héroes para Pequeños Lectores:   C.S. Lewis, Corrie ten Boom, Jim Elliot, entre otros. Ficción Historica -  Para Complementar la Materia de Historia One Grain of Rice: A Mathematical Folktale The Golden Sandal: A Middle Eastern Cinderella Story,  Rebecca Hickox Gilgamesh the King,  ...

Microrrelato: Señor de los Girasoles

Todos los días veía a un señor parado en la esquina. Vendía girasoles. Llegaba temprano con sus zapatos cafés bien lustrados, pantalones ajustados con un cinturón de piel y camisa blanca bien planchada. Una sonrisa iluminaba su cara arrugada cada vez que alguien pasaba. Ofrecía sus flores a cualquiera: parejas, solteros y niños. Al final, cuando el sol se escondía detrás de la residencia de enfrente, él hacía descansar las cubetas en su carreta. Pero estaban llenas de flores. Flores cabizbajas, el mismo número que había traído en la mañana … todas, menos una. Ese girasol en la mano tiesa del señor ya tenía dueño, pues era un regalo. Lo seguí por las sombras. Sus pasos hicieron crujir el suelo por diez minutos de camino. Y al final, el girasol llegó a descansar en la piedra fría de una tumba. María del Sol. Y con su último suspiro, las últimas gotas de vida,  la flor levantó su rostro hacia el nombre. El señor siguió su camino para desaparecer en la oscuridad ...