Skip to main content

Habakkuk Rejoices in the LORD

A History project: to make your own modernized version of Habakkuk's prayer!

Habakkuk Rejoices in the Lord

Though the fig tree should not blossom,
    nor fruit be on the vines,
the produce of the olive fail
    and the fields yield no food,
the flock be cut off from the fold
    and there be no herd in the stalls, 
yet I will rejoice in the Lord;
    I will take joy in the God of my salvation.
God, the Lord, is my strength;
    he makes my feet like the deer's;
    he makes me tread on my high places.

To the choirmaster: with stringed instruments.

Habakkuk 3:17-19, ESV

Though my dog bear no puppies,
Nor my car's tank abound with gas,
the bread in the toaster burn
and my hair frizz like a porcupine,
the water be cut from our house
and there be no eggs in the fridge,
yet I will rejoice in the LORD;
I will take joy in the God of my salvation.
GOD, the Lord, is my strength;
he makes my feet like a Ferrari;
he makes me tread on my parachute.

To the worship leader: with synthesizer

:)

Comments

Más Vistos

Recomendaciones de Libros

Esta es una lista de libros que recomendaría para impulsar el hábito de la lectura. Para los más chicos incluyo libros de ficción que ayudarían a crear ese interés. Pero para los más grandes sólo presento los más clásicos o libros de reflexión y aprendizaje, ya que hay muchas series y crónicas de ficción/entretenimiento. A todos nos gusta leer, sólo tenemos que encontrar el libro perfecto. No existe tal cosa como tener demasiados libros   Para Pequeños Lectores Empezando a Leer Bizcocho, De la serie: Ya sé Leer, Editorial Rayo Camilón Comilón, Ana María Machado Biografías Fanny Crosby: Queen of Gospel Songs-  Rebecca Davis  Héroes para Pequeños Lectores:   C.S. Lewis, Corrie ten Boom, Jim Elliot, entre otros. Ficción Historica -  Para Complementar la Materia de Historia One Grain of Rice: A Mathematical Folktale The Golden Sandal: A Middle Eastern Cinderella Story,  Rebecca Hickox Gilgamesh the King,  ...

El Padre

  El Padre Antonio salió por la mañana de la casa y jaló la puerta de madera que estaba a dos golpes de caerse. Olvidando ponerle seguro, se guardó la llave de esqueleto en el bolsillo. A la calle. El aire denso de la ciudad le pegó en la cara y le tomó unos minutos respirar cómodamente. Caminó fuera de la calle de su vecindad hasta las avenidas donde avanzaban varios automóviles, incluso uno que otro descapotable de asiento rojo brillante. Tuvo que cruzar para llegar a la calle de la tienda de Don Ignacio. Antonio se juntó a la pared para dejar pasar a las señoras que presumían su gusto francés, pero que barrían sus holanes en la suciedad de la banqueta. Les levantó su sombrero desgastado antes de entrar a la tienda. — ¡Buen día Don Ignacio! — ¿Qué tal Antonio? — dijo Don Ignacio, señor anciano. — ¿Qué te levanta tan temprano el día de hoy? — Le dije, Don Ignacio, — dijo Antonio mostrándole la barra de pan que iba a comprar. Dejó varios centavos sobre la mesa —. Mañana m...